La Transición al Estado Libre Asociado de Puerto Rico (última parte)

En los pasados artículos sobre el tema planteaba que la transición al Estado Libre Asociado (ELA) era la transformación del estado colonial, la mutación del estado colonial clásico a un estado colonial con una autonomía restringida, confinada. Expresé además que esa transición ocurrió en el contexto de otra transición, la trasformación del imperio estadounidense, hasta entonces hemisférico, en un imperio global. Finalmente subrayé que tanto la transformación del estado colonial como la del imperialismo estadounidense estaban conectadas a una transición del capitalismo, una que terminaría en lo que el historiador económico Michael Beaud (1981) llamó el “gran salto adelante del capitalismo.” Es precisamente cuando consideramos la formación y concretización del ELA en el contexto de esas transiciones que podemos entender los motivos estadounidenses para apoyar su establecimiento.

En su fase global el imperialismo estadounidense requería del éxito de la ayudacracia y el desarrollismo. Puerto Rico representaba un laboratorio ideal, manejable, para poner en práctica los programas de desarrollo. Puerto Rico se convirtió en el laboratorio experimental del Four Points Program de Truman (Grosfoguel 2003). Más importante aún, el ELA, tutelado por el Departamento de Estado, se convirtió en una herramienta fundamental de las estrategias simbólicas del imperialismo estadounidense. Fue estantería y vitrina, mostrador del desarrollismo. Fue portafolio, la cartera de presentación, la invitación al desarrollo y la modernización bajo el liderato estadounidense. El ELA era entonces cónsono con las políticas económicas e imperiales de los Estados Unidos (Grosfoguel 2003). De hecho, se convirtió en el modelo práctico para las estrategias de desarrollo en el Caribe y el resto de Las Américas (Thomas 1986).

Había otras razones. La estabilidad política y económica de Estados Unidos le permitía a esa nación suavizar las relaciones con la colonia. Los estudiosos de los ciclos históricos del colonialismo señalan que cuando ocurre una concentración de poder en el centro, el estado hegemónico provee los mecanismos por los cuales sus intereses pueden realizarse y concretarse sin necesidad de fortificar sus colonias. Es decir, en el contexto de esa estabilidad la necesidad de regular abierta y directamente a las colonias disminuye. Es por ello que los ciclos de descolonización y la disminución del mercantilismo coinciden con la presencia de un solo centro hegemónico estable. Entre 1947 y 1973 el centro estuvo caracterizado precisamente por su estabilidad. El centro era dominado por un solo poder—Estados Unidos—y había paz entre las principales potencias económicas. La Guerra Fría no afecto considerablemente esa seguridad. En esa época la descolonización fue notable, particularmente en Asia, África e India. Hubo además un movimiento global al libre comercio. Fue en el contexto de esa estabilidad en el centro que se estableció el ELA, una colonia “lite” suavizada con una autonomía restringida (Flores 1999). Estados Unidos, un centro hegemónico con una economía y una política estable, podía suavizar sus relaciones con Puerto Rico. Podía controlarlo de forma indirecta. Y con el movimiento del PPD, principal fuerza política del país, al centro de la gradación política puertorriqueña, y tras una insurrección nacionalista sin mayores consecuencias para Estados Unidos, esa nación podía soltar su agarre de Puerto Rico sin mayores temores.

Debemos además considerar la ambivalencia histórica de los Estados Unidos con respecto a las colonias directas o clásicas (Doty 1986). La identidad nacional estadounidense, nación que una vez fue colonias, se construyó fundamentada en la idea de su excepcionalidad, como una nación cualitativamente distinta de otras naciones, particularmente de las naciones Europea. El imperialismo era signo representativo de aquellas naciones, por lo que algunos sectores estadounidenses han sido anti-imperialistas. Aun cuando el imperialismo gozó de popularidad entre los estadounidenses este se construyó como un imperialismo cualitativamente distinto del viejo imperialismo, como un imperialismo benevolente, la excepción a la regla. No es extraño entonces que apoyaran algo tan ambiguo, impreciso e indirecto como el ELA.

*Preparado para el curso HIST 4345: Puerto Rico Contemporáneo enseñado junto a Mario R. Cancel

Referencias

Beaud, M. (2000 [1981]). A History of Capitalism. New York: Monthly Review Press.
Doty, R. L. (1996). Imperial Encounters. Minneapolis: University of Minnesota Press.
Flores, J. (1999). El Colonialismo “Lite”. Revista de Ciencias Sociales(7), 1-32.
Grosfoguel, R. (2003). Colonial Subjects. Los Angeles: University of California Press.
Thomas, C. Y. (1988). The Poor and the Powerless. London: Latin American Bureau.

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2 Responses to “La Transición al Estado Libre Asociado de Puerto Rico (última parte)”

  1. Reblogueó esto en Puerto Rico entre siglos: Historiografía y culturay comentado:
    Una última columna del Dr. José Anazagasty Rodríguez en torno al Imperialismo y el Estado Libre Asociado.

  2. I pay a quick visit each day some web sites and information sites to read articles or reviews, but this webpage
    presents feature based writing.

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